Desarrollé el concepto de Matriz Base después de muchos años de experiencia clínica, entendiendo que todos nacemos y heredamos determinada base emocional proveniente de nuestros vínculos primarios, nuestros padres.
Esta base emocional es necesaria y fundamental en el inicio de nuestras vidas, estructura nuestra psiquis y nuestra personalidad, representa nuestra “identidad primaria”.
Sostiene, contiene y nutre, pero es importante aclarar que esto es SOLO AL COMIENZO.
Es transmitida fundamentalmente por la madre, es la primera casa, el útero, el primer hogar, la memoria afectiva, contiene memorias inconscientes de nuestros primeros años de vida.
Como su mayor contenido permanece para nosotros vedado a la conciencia, sus manifestaciones son inconscientes, se expresan en actos fallidos, problemas y enfermedades independientemente de nuestra voluntad.
Si esta estructura base, fundamental al comienzo e innecesaria después, persiste en el tiempo, representa un foco infeccioso de involución, dolor, enfermedad e infelicidad.
Por eso la Matriz Base no desaparece cuando hacemos el trabajo terapéutico correspondiente al cambio de estructura, sólo pierde significación, sabemos de su existencia pero NO UTILIZAMOS los elementos de resolución de problemas provenientes de ella.
Es una ilusión creer que la base emocional primaria puede funcionar como base emocional definitiva, por este motivo es necesario “construir una base emocional nueva”.
Cabe aclarar que “soltar” la Matriz Base Primaria implica un período de duelo, pero es necesario y hasta es mejor pasar por una incomodidad transitoria que estar el resto de nuestras vidas repitiendo los mismos hechos dolorosos de nuestra infancia.
Pensemos que a la hora de resolver conflictos y problemas, nuestra psiquis recurre a los elementos que ya dispone en su inconsciente, estos elementos fueron transmitidos al comienzo por una mamá que a su vez heredó de otra mamá una base emocional con patología no resuelta, si continuamos mirando hacía atrás encontraríamos muchas generaciones de madres con “conflictos sin resolver” que hoy heredamos nosotros y que lamentablemente son parte de nuestro cotidiano emocional.
Todos sabemos que muchas de nuestras dolencias son parte de nuestros aprendizajes, sin ellas no veríamos el “cartel del núcleo a resolver”, la dificultad se presenta en la repetición sistemática de hechos traumáticos que en lugar de ayudarnos a evolucionar nos detienen en un punto que yo llamo “la familiaridad de lo patológico”.
La repetición de problemas es un intento de elaboración de los mismos y a su vez es una forma de volver a estar por momentos en un ambiente familiar primario, reviviendo aquellos dolores que ya vivimos en la infancia.
Repetir inconscientemente viejos problemas es “volver a estar con mamá”, es una afirmación absolutamente simbólica.
Repetir este patrón es un hábito inconsciente que debe cambiar, para que “algo” cambie en nuestras vidas, que nuestras vivencias tengan más que ver con nuestra e ESENCIA que con nuestra HERENCIA.
Debemos tomarlo como un “nuevo nacimiento”, es fundamental encontrar un terapeuta suficientemente bueno para poder lograr el cambio de estructura y vivir en plenitud.
Para más información acerca de cuál es tu Matriz Base Individual, ver en Próximos Seminarios las fechas de dictado de los mismos.

Lic. Verónica Gomelsky
M.N. 23684